Ya me he cansado de oir las típicas frases consoladoras "cada uno recibe lo que merece" o "al final la vida pone a cada uno en su sitio". En un mundo en el que Franco muere en la cama, ¿Qué clase de castigo va a recibir alguien normal y corriente que putea? Así no se puede creer en un orden cósmico justo e igualitario.
Habría que exterminar dichos como "las buenas acciones reciben su premio". Mira, perdona un inciso entre tantas lecciones de la vida, pero me he pasado la vida haciendo buenas acciones y lo máximo que he ganado ha sido un descuento del 5% en latas de atún.
Creo que este tipo de "enseñanzas" son ejemplos de otras muchas creencias que nos han colado los poderosos, como esa que dice que "el dinero no da la felicidad". Pues por eso atraqué el banco, señor juez, para que no sufrieran más esas pobres gentes adineradas.
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