Quisiera dormir y no despertar. No quiero justicia, sólo venganza. Quiero herir, hacer daño. Elegí el dolor, pero al final me he quedado con la nada. Porque cuando ya ni siquiera tienes fuerzas para discutir, es que todo ha terminado de verdad. No soy capaz de sentir. Sólo me queda, quizás, algo de humor de saldo.
Y nada más.
P.D Un regalo: De la pena o la nada (Bunbury & Vegas)

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