jueves, 28 de mayo de 2009

Torrentes...

... arroyos turbulentos,
mares de culpas y normas por cumplir.
Anhelos, deseos perdidos
repatriados al olvido, en pateras quebradizas
de ida y vuelta.
Éste es el mundo de la desolación y
la tristeza, de la soledad mal entendida,
del silencio a destiempo y las palabras distendidas, huecas.
Donde las mentes desiertas y los cuerpos perfectos
campan a sus anchas, como manadas en celo
de elucubración y alago.
Donde todos somos expertos de nada, porque nada tenemos,
porque en nada vivimos y en nada soñamos.

1 comentario:

  1. Me hizo pensar...

    Ánima mía, leve, a mi custodia,
    tú que lates
    en todo lo que late y en lo inerte,
    anima en mí
    el gusto de vivir que a ti te alumbra,
    mi criatura carnal, pero incorpórea.

    Es de Carlos Marzal.

    Un abrazo.

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