Minimizas tu mirada al mundo. Cuelgas el cartel de 'ausente'. Te quieres perder. Has soltado la pluma. Tu muñeca se tuerce, tus dedos se entumecen. Nuestros ojos se cierran a tu voluntad. No habrá más canciones tristes, más preguntas sin respuesta, más dolor. Vas a salir a la calle, a cruzar laberintos, a encontrarte a ti mismo. Y cuidarte, y pensarte. Nadie puede hacerlo mejor. Hay momentos de huida en la vida de todos, instantes de cerrar ventanas e instantes de salir fuera. Y gritar.

No hay comentarios:
Publicar un comentario