El insomnio ha vuelto más fuerte que nunca. No tengo ganas de dormir por las noches. Me apetece hablar, escribir, yo que sé. Le estoy dando un gran uso a la libreta que Álvaro (que gran hombre) me regaló, contiene ya cientos de fragmentos que conforman la irrealidad en la que me muevo. La irrealidad real y otras consideraciones metafísicas. He aprendido a callarme muchas cosas, la sinceridad no produce beneficios. Tengo una vida repleta de pérdidas. La verdad es un arma: si la ocultas, puedes utilizarla a tu favor, si la revelas te desarmas a ti mismo. ¿La gente sabe todo esto?.También me apetece dormir con un chico. Sí, creo que no hay nada mejor que dormir junto a un chico y todavía no me han dado la oportunidad de cansarme de ello. Son las cinco de la mañana. Creo que de vez en cuando es necesario sentirse viva.
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