El impacto que ha supuesto el catecismo en la vida de Santiago Regalado le ha llevado a entender el arte como un ejercicio místico. Toda su obra es una reelaboración de pasajes bíblicos. Su salto a la fama llegó cuando le prendió fuego a una zarza con la que después hizo un número de ventriloquía y su consagración tuvo lugar tras liberar en Egipto un cargamento de langostas que había introducido en el país de manera ilegal. En su última exposición, hace apenas tres días, fue detenido y acusado de contaminar el Nilo con pintura, causando con este acto una matanza entre la fauna del río. Los ecologistas salierona a manifestarse por todo el mundo, mientras en Egipto se habla de una condena de entre treinta y cuarenta años. Santiago Regalado ha declarado ante los medios: "tan difícil es ser artista como profeta".

No hay comentarios:
Publicar un comentario