Se puede vivir sin amor, pero no sin otras ciertas necesidades naturales que el cuerpo solicita, hablo, por supuesto, del sexo ligoteo, ejercicio que permite mejorar la forma física (por eso de mover caderas y levantar pecho), activa el ingenio y la picaresca y por supuesto ayuda a la subida de autoestima (si todo sale bien).
En un libro que leí hace poco apuntaban como 'el método perfecto de conquista' la táctica de seducir disimuladamente. Se trata de ponerte delante del chico al que te quieres ligar pero actuar como si no quisieras hacerlo. "Se trata de mostrar desinterés para que él se interese, etc, etc...." En este 'manual del amor' los expertos señalan que este método funciona muy bien con los capitanes de cualquier equipo deportivo, los considerados objeto de deseo por toda una oficina y Andrés Velencoso. No sé si es verdad, pero eso es lo que dice la teoría.
¿Y por qué no lo sé? No es porque no me haya encontrado a objetos de deseo o a Andreses Velencosos en mi vida, si no porque siempre se me ha dado muy mal el póker. Muestro mis cartas antes de tiempo. Se enteran demasiado pronto de mis intencionesy acabo convirtiéndome en una más de esas colas de mujeres que les pretenden.
El libro, como si me conociera, también me "proponía" evitar mostrar un romanticismo exagerado (o romanticismo decimonónico, como le llamo yo) porque, en palabras textuales "a todo el mundo le gusta que le traten bien, pero nadie se enamora por eso".
Visto que por ninguna de esas vías podría tener un éxito asegurado decidí plantearme el uso de las nuevas tecnologías como apoyo, que para eso estamos en el siglo XXI.
Así, pensé en la gran ayuda que me podría brindar un SMS muy currado. Un SMS que casi se podría considerar un haiku. Pero entonces me viene a la cabeza: ¿Y si cuando le llega está en pleno 'cuerpo a cuerpo' con alguna otra de su lista?.
Otra posibilidad es el e-mail, con el que se evitan los problemas relacionados con el espacio del texto. Puedes expresarte mejor, arriegar con diferentes géneros. Y entonces me vuelve a pasar: y si mientras lo lee tiene a su novia esperándole en la cama con la lencería más fina que existe.... y yo escribiéndole chorradas, ¿con qué fin?
En realidad ni la culpa es del ligoteo tradicional, ni de las nuevas tecnologías, sino mía por leer teorías sobre estas cosas. No he podido evitarlo. Como si no tuviera ya bastante con la pregunta tradicional: ¿por qué intentas conquistar a un chico que no te quiere?
No hay comentarios:
Publicar un comentario