miércoles, 12 de agosto de 2009

1,2,3

Sólo tres días han pasado desde que mis vacaciones perecieron y ya mi cuerpo está habituado a la rutina. Parece que mi subconsciente sí echaba de menos esta silla y este ordenador que yo quería borrar de mi mente por 15 días, y ahora no necesita un tiempo de adaptación, está como en su casa.

Así que ahora vivo confusa. La diferencia en el color de la piel que nace en mi cadera me dice que he pasado por la playa, pero creo que ese paso se ha quedado sólo en la superficialidad de mi epidermis y el efecto que el mar y la naturaleza debía dejar en el resto de mi organismo --relax, áire nuevo,...-- no ha pasado por mi.

Significa ésto que en el fondo no quiero desconectar de este mundo de letras y estrés, al que pertenezco, al fin y al cabo, o simplemente que necesito más vacaciones....

No hay comentarios:

Publicar un comentario