martes, 1 de mayo de 2012

Unos ojos le miran fijamente

Unos ojos le miran fijamente. A veces lo hacen con una  arrogancia crítica que le hace sentirse pequeño, feo. Le provocan. Le dicen: "no importa que te vistas con tus mejores galas, no importa que pongas tu mejor sonrisa, no importa que saques todos tus encantos. El mundo nunca ha sido justo y ahora no va a cambiar por ti". Se regocijan en los errores y le proyectan los capítulos más vergonzosos de su vida. Aquellos que cambiaron su destino provocándole dolor.
Otras veces los ojos le miran con compasión. Parece que le entendieran y brotan de ellos las lágrimas que él guarda bajo llave en la boca del estómago. Esos ojos le muestran el reflejo de lo que fue. Imágenes que le abrazan llenas de recuerdos.
Y es cuando llega la noche que las pupilas se ponen en modo realista y le retratan como un ovillo en el vacío de su cama, le enseñan el polvo bajo el sofá del salón y se fijan en que siempre tiene la batería del móvil a tope.
Unos ojos le miran fijamente. Y son marrones. Pero cuando les da el Sol, a veces, se ven verdes.



"Ollos verdes son traidores. Azuis son mentireiros. Os negros e acastañados son firmes, e verdadeiros"
Canción popular gallega

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