Olvídate de los bonitos peros y no ames demasiado, que no tienes costumbre y podrías enfermar. Menos mal que tienes hechuras de maldito y que la tristeza es una gabardina que te sienta estupendamente. Además, el desdén hace juego con tus ojos.
Estás tan atractivo cuando...
Estás tan atractivo cuando...
No hay comentarios:
Publicar un comentario