lunes, 25 de julio de 2011

Lección 4: El enemigo

En la vida todos nos encontramos con personas indeseables, pero cuando nos acercamos peligrosamente a los treinta y ya hemos tenido varias historias de amor importantes tenemos que estar perparados para lidiar también con "el ex".

Lo cierto es que lo quieres, porque la vida es tan hija de puta que por mucho que hayas sufrido en tu relación y por muy dolorosa que haya sido la ruptura (a excepción de casos del tipo Lorena Bobbit) sigues sintiendo un cariño especial por él y por eso no te das cuenta de que ha empezado a dirigirte la vida, siempre con buenas intenciones, como hacen las madres.

Si, el principal problema de un ex es que se convierte en tu segunda madre, y todos sabemos que es suficiente con una. Además, en su caso, te das cuenta de que los consejos llegan desde la compasión, porque les apena que vivas lo que consideran "una vida de mierda".

Cuando un ex te dice que le encanta lo que haces y que deberías animarte a buscar un trabajo donde "tu talento sea más valorado" en realidad está pensando en cómo puedes seguir en la misma mesa en la que te sentaron como becaria nada más salir de la facultad.

También te pregunta mucho cómo estás y te anima a que salgas de casa y disfrutes "que eres muy maja y divertida", dice. "Lo era hasta que me partieron el corazón, cabronazo", piensas, pero, como harías con tu madre, le dices que sí, que saldrás más y que gracias. Justo después él te dice que se tiene que ir a cenar con su novia: "Saluda a esa puta Nuria", dices y él te contesta que Nuria ya no es su novia que ahora está super enamorado de Sandra.

Les encanta que mantengas la cabeza "ocupada fuera del trabajo" y te envían al gimnasio porque "así conoces gente" y "mejoras ese cuerpo fondon que se te ha quedado de comer chocolate y con el que no volverás a ligar en tu vida", que es lo que en realidad piensa.
Otra de sus misiones es acordarse del cumpleaños, o yo siempre me fijo para cerciorarme de que me felicita. Ah! y también se acuesta conmigo... no, espera, eso no lo hace.

Claro, será porque eso no lo hacen las madres.

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