... que, tras mucho meditar, entiendo este momento y eso me permite, por fin, tomar las riendas de una vida que no puedo permitirme seguir aplazando.
Querría al verte sentir alegría porque las cicatrices se van curando
y este tiempo que vivimos nos ha ayudado a convertirnos
en quienes siempre deseamos ser.
Querría sentarme a tu lado y sujetarte esa mano
que tantas veces tendiste hacia mi sin que te lo pidiese.
Desearía encontrar en un libro los pasos a seguir
cuando la madurez arruga la piel
pero no consigue encontrar una solución
a este rompecabezas de sentimientos.
Querría mirar atrás y sonreirle al recuerdo,
de tus brazos en la noche y tus suspiros al amanecer.
Me encantaría ser y parece que quisiera ser,
pero cuando reúno las fuerzas, las ganas y los motivos,
una niebla inoportuna me enturbia la vista
y se empaña la imagen del nuevo día
que debo aprender a vivir, no sin ti,
sino con toda yo.
Que los días que han pasado me han acercado a una verdad que me dolía de tal manera que cada paso era presagio de un sufrimiento indecible, pero llegados a este punto dicho dolor se ha transformado en serenidad apacible, que ha logrado calmar mi alma.
Querría al verte sentir alegría porque las cicatrices se van curando
y este tiempo que vivimos nos ha ayudado a convertirnos
en quienes siempre deseamos ser.
Querría sentarme a tu lado y sujetarte esa mano
que tantas veces tendiste hacia mi sin que te lo pidiese.
Desearía encontrar en un libro los pasos a seguir
cuando la madurez arruga la piel
pero no consigue encontrar una solución
a este rompecabezas de sentimientos.
Querría mirar atrás y sonreirle al recuerdo,
de tus brazos en la noche y tus suspiros al amanecer.
Me encantaría ser y parece que quisiera ser,
pero cuando reúno las fuerzas, las ganas y los motivos,
una niebla inoportuna me enturbia la vista
y se empaña la imagen del nuevo día
que debo aprender a vivir, no sin ti,
sino con toda yo.

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