El 'espíritu de la escalera' es una expresión que lleva siglos en la cultura francesa tratando de explicar esa sensación que se le queda a uno cuando se le ocurre una réplica ingeniosa demasiado tarde, y en su lugar pronunció una sarta inconexa sin gracia alguna.También se aplica (y a mi me parece mucho más bonito) a la hora de buscar 'la frase perfecta' en las despedidas. Esta otra teoría dice que cuando se está bajando las escaleras uno ha de pensar si se ha dejado algo en el tintero o si ha dicho todo lo que quería transmitir a la gente de quiere antes de marchar.
Hay personas con más capacidad que otras para soltar la frase perfecta en el momento adecuado y sé que yo no soy una de ellas por los miles de pensamientos secundarios que entorpecen, casi siempre, mi idea principal. La mayoría de estos pensamientos tienen que ver con la persona que está escuchando. Porque, la frase perfecta no tiene que serlo sólo para mi sino también para mi interlocutor.
Y de ésta última afirmación nace la pregunta que más veces he escuchado estos últimos meses (por circunstancias de la vida): "¿Qué importa más?, lo que quiero hacer o lo que debo hacer".
Cuando estoy en un ambiente que no tengo confianza soy el rey del espíritu de la escalera, pero con la primera acepción, claro. Siempre la cago, digo frases sin acabar...aghrrr!!! Patético!
ResponderEliminarRespecto a la segunda,creo que lo mejor es sintetizar. Si una despedida es muy larga es muy díficil quedarse con algo. Sin embargo, si transmites un cosa clara, la otra persona seguramente se quedará con esa idea. Pero odio las despedidas, así que no sé que hago opinando.
En cualquier caso, celebro tu vuelta por estos lares, y sí me atrevo a decirte que probablemente no haya una respuesta a esa pregunta final, y si la hay es una mezcla de las dos, no creo que se pueda una sin otra. Habitualmente creo que se impone el "quiero" al "debo" por nuestra naturaleza humana y por lo tanto lejana a la correción.
El "debo" lo aplicamos en ocasiones, según la persona más o menos, en la que lo que hay en juego pesa tanto como para poner la cabeza por delante del corazón. Guau, que complicado es esto!
Particularmente si me he guiado por el "quiero" me he pegado el ostión de la leche, y si me he guiado por el "debo" pues he dejado pasar muchos momentos que podrían haber sido bonitos...
Sea lo que sea: sé feliz!
Temita: http://www.youtube.com/watch?v=HhgpJ42juus